Dueño de una pyme de Berazategui: “el panorama es desolador, no puedo pagar las sueldos”

Pyme Berazategui
Pyme Berazategui

Francisco Lurueña, titular de la textil Rayvis S.A., con 40 años de historia y ubicada en el Parque Industrial Plátanos asegura que la situación que atraviesa el sector es crítica y contó que los bancos no lo habilitan a obtener un crédito de ayuda para abonar los sueldos.

En diálogo con este medio, Lurueña contó que “Tenemos la fábrica parada desde el 19 de marzo. “Si bien los problemas no empezaron ahora, en estos meses se agravaron mucho más. Comenzamos a tener cheques rechazados y le adeudamos cerca del 50 por ciento del salario de marzo a nuestro personal”, explicó el titular de la empresa, especializada en la producción de hilados de rayón viscoso (de ahí su nombre).

Detuvieron nuevamente al joven que amenazó a su ex en TikTok

“Siempre superamos las crisis, jamás tuvimos atrasos fiscales y no hemos tenido un solo juicio laboral ni comercial en toda nuestra historia. Pero en los últimos años, con el aumento de los costos financieros, las tasas usurarias que tuvimos que pagar; el perverso sistema impositivo; los aumentos desproporcionados de las tarifas de servicios públicos y el cierre de varios de nuestros clientes y proveedores, empezamos a sufrir un proceso de descapitalización y debilitamiento de la empresa, que nos llevó a tener los tres últimos balances negativos”, detalló Lurueña, quien aclaró que son 20 los trabajadores afectados por esta situación.

Préstamos

“En las últimas semanas recurrimos a los bancos con los que operamos desde hace décadas, e incluso con los que pagamos los sueldos al personal, pero nos respondieron que no estamos suficientemente calificados para obtener los préstamos a tasa del 24% que fueron anunciados, nos negaron cualquier tipo de asistencia financiera”, reveló Lurueña.

La roció con alcohol y la prendió fuego cuando aupaba a su beba

“Lo que más nos preocupa es el atraso con los sueldos, porque nuestros empleados son como de la familia y hasta son ellos los que nos alientan a seguir adelante. Pero necesitan cobrar, al igual que nuestros proveedores”, explicó. “Siempre cumplimos y honramos nuestros compromisos, somos hijos de la cultura del trabajo, pero la realidad es que hoy estamos al borde de la cesación de pagos”, indicó.