Derecho de familia y pandemia

Coronavirus tips

– Por el Dr. Gustavo Giménez –

Una pandemia es algo que no elegimos y no sabemos cómo vivirla.
La sociedad está integrada por personas que desarrollan sus propios conflictos en todo el año. A los abogados se nos presentan semanalmente casos de familias que pasan por una crisis y toman decisiones para modificar sus vidas en el futuro. Es normal y propio de la condición humana y de la sociedad donde vivimos.
¿Cuál es la cuestión hoy? El aislamiento social obligatorio ha intensificado los conflictos y no tienen posibilidades de solucionarlos o canalizarlos. Tomo como ejemplo, un matrimonio que estaba en problemas de convivencia y una posible separación. Esta pareja ha quedado encerrada bajo un mismo techo lidiando con la convivencia conyugal, con hijos sin clases y en el peor de los escenarios con riesgos en la continuidad laboral de alguno de ellos.
La mayoría de los estudios jurídicos están cerrados y los tribunales también.
Los abogados no estamos para hacer solamente juicios sino para buscar solucionar conflictos y como instancia final esta la acción jurídica.
Es obvio que un buen profesional trata de velar por la protección de los menores de la familia, debemos por lo tanto buscar al dialogo de la pareja para darse la posibilidad de no desarmar un proyecto familiar y en caso de no resultar, ir por la vía judicial y planificar una separación consensuada.
Personalmente siempre propongo que estos temas lo hablen los cónyuges en un lugar neutral, fuera del ámbito hogareño, para darle el marco de serenidad que estos temas ameritan. Esto en la actualidad es casi imposible.
En pandemia todo esto es casi imposible, es por eso que debemos postergar definiciones sobre nuestras vidas hasta encontrar el momento adecuado en que se pueda ver el final de esta situación extraordinaria.
La recomendación es tengamos tolerancia sobre las opiniones del otro, busquemos la armonía en lo cotidiano, tomemos el tiempo y la distancia al responder, pensemos que los niños perciben el conflicto y este crea angustia en seres que todavía no tienen herramientas para resolverlas.
Finalmente tengamos en cuenta que todos los días escribimos la historia como persona, como amigos y como padres. Somos personajes de la historia que creamos, En nuestro accionar elegimos que personaje elegimos ser