Explotó un reactor, su tapa voló casi tres kilómetros y mató a un hombre al que golpeó en la cabeza

tapa de reactor
La tapa de reactor voló 2.6 kilómetros
Un caso increíble.

Al menos dos hombres han fallecido por la explosión del reactor de la industria qúimica Iqoxe de Tarragona, en España. El cadáver de uno de ellos, un trabajador de la empresa, ha sido hallado el miércoles en el interior de la fábrica.

El otro fallecimiento, sin embargo, se produjo a varios kilómetros de allí. Fue como consecuencia de una tapa del reactor que salió disparada desde el polígono, situado en el municipio de la Canonja, hasta impactar contra un edificio situado en el barrio de Torreforta de Tarragona,  a más de dos kilómetros del lugar de la explosión.

Los bomberos siguen trabajando en el incendio tras la explosión en la petroquímica de Tarragona

Los bomberos siguen trabajando en el incendio tras la explosión en la petroquímica de Tarragona (Mossos d’Esquadra)

La placa, de una tonelada de peso, entró por una ventana del edificio, ocasionó la caída del suelo de un piso y la del techo del de abajo y mató al hombre que vivía allí, de 59 años.

El alcalde de Tarragona ha puntualizado que la chapa, de dos metros de largo por uno de ancho, voló “en línea recta” unos tres kilómetros. Fue así como entró “por la ventana”, al parecer abierta en el momento de la explosión en la fábrica, del piso tercero del inmueble, ubicado en el número 7 de la plaza García Lorca de Tarragona.

“Explosión monumental”

Según la investigadora del departamento de Ciencia e Ingeniería de Materiales de la Universitat Politècnica de Catalunya, Núria Salán, “Que se haya movido una pieza de este calibre lo que indica es que la explosión ha sido monumental”. Con una trayectoria “cualitativamente parabólica”, se calcula que la tapa tuvo que sobrepasar, como mínimo, los 550 kilómetros por hora.

“Para poder vencer la resistencia aerodinámica, la velocidad tuvo que ser muy muy alta. Es brutal que una pieza de una tonelada llegue a más de dos kilómetros de distancia”. Las palabras son de Oriol Lizandra, profesor e investigador de tecnología eroespacial.

Medios locales no dejan de mostrar la sorpresa que ha causado en España este hecho. Destacan la mala fortuna que tuvo la víctima al ser impactada por la tapa del reactor.