Evo Morales renunció a la presidencia y denunció un golpe de estado

golpe de estado en Bolivia
golpe de estado en Bolivia
La oposición celebró «el fin de la tiranía» en Bolivia.

Horas después de que Evo Morales anunciara su renuncia y denunciara un golpe de Estado, un oficial de la policía de Bolivia aseguró que el jefe de la Fuerza, Vladimir Yuri Calderón, había ordenado la detención del exmandatario. «Recibí la orden para la aprehensión del señor presidente», dijo. Sin embargo, luego lo desmintieron.

Esa información la había filtrado el líder civil que encabezó las protestas en Bolivia, Luis Fernando Camacho, al asegurar que la Policía Nacional tenía la «orden de aprehensión para Evo Morales» luego de que el presidente renunció el domingo.

https://twitter.com/LuisFerCamachoV/status/1193696877155356672

«Confirmado. Orden de aprehensión para Evo Morales. La Policía y los militares están buscándolo en el Chapare, lugar en el que se escondió. Los militares le quitaron el avión presidencial y está escondido en el Chapare. Van por él. Justicia. Nadie se rinde», lanzó.

Morales confirmó la información al denunciar una persecución en su contra: «Denuncio ante el mundo y pueblo boliviano que un oficial de la Policía anunció públicamente que tiene instrucción de ejecutar una orden de aprehensión ilegal en contra de mi persona».

Sin embargo, horas después, desde la Policía de Bolivia emitieron un comunicado donde aseguraron que «no existe orden de detención».

https://twitter.com/evoespueblo/status/1193702186024361985

Ataques

Por su parte, Morales denunció que sufrió ataques en su casa. «Asimismo, grupos violentos asaltaron mi domicilio. Los golpistas destruyen el Estado de Derecho», agregó el expresidente, que renunció luego de que las Fuerzas Armadas le sugirieron dar un paso al costado para «pacificar el país» tras la escalada de violencia.

Más temprano, la ministra de Salud del Movimiento al Socialismo (MAS), Gabriela Montaño, acusó a la Policía de haber «pretendido de manera ilegal detener a Morales» y a la oposición de haber ordenado «saquear la casa» del presidente renunciante.

La Policía ya arrestó a la presidenta del Tribunal Supremo Electoral, María Eugenia Choque, y al ex vicepresidente del TSE, Antonio Costas, por orden de la fiscalía que investiga las irregularidades en las elecciones observadas por la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Al renunciar, Morales acusó a Camacho y al candidato opositor Carlos Mesa de ordenar hechos de violencia para obligarlo a dimitir: «Mesa y Camacho, ya lograron su objetivo, ahora dejen de patear a nuestros compañeros y quemar sus casas».

«Fin de la tiranía»

Carlos Mesa, el candidato de la oposición que más votos había sacado en las elecciones del 20 de octubre, celebró «el fin de la tiranía».

«A Bolivia, a su pueblo, a los jóvenes, a las mujeres, al heroísmo de la resistencia pacífica. Nunca olvidaré este día único. El fin de la tiranía. Agradecido como boliviano por esta lección histórica. Viva Bolivia!!!!!», escribió en Twitter.

Mesa lo rechazó: «No hay un golpe de Estado en marcha sino un país entero que existe la defensa del voto. El autor de esta situación, que podría llamar golpe de Estado, es usted al haber protagonizado un gigantesco fraude electoral que colocó al país en esta dramática situación».

«Usted perdió el vínculo con la realidad. Nosotros estamos defendiendo la democracia. No tengo nada que negociar. Le toca a usted tomar hoy una decisión para dejar el gobierno«, exigió Mesa el consonancia con las Fuerzas Armadas, que en cabeza del general Williams Kaliman Romeo, le pidió a Morales que renuncia para «permitir la pacificación del país».

Cabe recordar que en las elecciones del 20 de octubre, el Tribunal Supremo Electoral anunció que Morales se impuso con el 47,08% de los votos frente al 36,51% de Mesa. Sin embargo, el candidato de Comunidad Ciudadana (CC) denunció fraude electoral.

La Organización de Estados Americanos (OEA) presentó el domingo un informe preliminar de la auditoría que realizó a las elecciones. AL respecto, sugirió que los comicios deberían hacerse de nuevo ante la innumerable cantidad de irregularidades. Morales aceptó esa propuesta, convocó a nuevas votaciones, pero las Fuerzas Armadas lo empujaron a que renunciara en horas de la tarde.

Ya en la mañana del lunes, Evo Morales tildó a Mesa y Camacho de «racistas y golpistas».