Reconocido cardiólogo de Quilmes murió por tuberculosis

Colonio Veliz
Colonio Veliz

Este lunes falleció el reconocido cardiólogo Alejandro Colonio Veliz, médico que atendía desde hacía mas de 20 años en la localidad de San Francisco Solano. La triste noticia fue confirmada a este medio desde el Ministerio de Salud bonaerense.

Colonio Véliz nació en Perú, pero estudió y se recibió en la Universidad Nacional de La Plata. Desde hacía más de 20 años llevaba adelante su profesión en la localidad de Solano, donde trabajó en el Sanatorio de esa localidad y en su propio consultorio, ubicado en calle 893 y 833.

Días atrás, el profesional se sometió a una serie de estudios debido a algunas dolencias. “Era un paciente inmuno deprimido, con abandono de tratamiento que terminó derivando en una tuberculosis”, informaron a este medio.

Finalmente, tras ser internado en el hospital Iriarte de Quilmes, su estado de salud desmejoró y terminó falleciendo este lunes pasado el mediodía.

Debido a la emergencia sanitaria y por protocolo, no se va a realizar velatorio. Los restos de Colonio Véliz serán cremados este martes y las exequias se realizarán en Casa González, avenida 844 Nº 1837, San Francisco Solano.

¿Qué es la tuberculosis?

La tuberculosis es una enfermedad causada por Mycobacterium tuberculosis, una bacteria que casi siempre afecta a los pulmones. Es curable y prevenible.

¿Cómo se transmite?

Se transmite de persona a persona a través del aire. Cuando un enfermo de tuberculosis pulmonar tose, estornuda o escupe, expulsa bacilos tuberculosos al aire. Basta con que una persona inhale unos pocos bacilos para quedar infectada.

Se calcula que una tercera parte de la población mundial tiene tuberculosis latente; es decir, esas personas están infectadas por el bacilo pero (aún) no han enfermado ni pueden transmitir la infección.

¿Cómo se trata?

Las personas infectadas con el bacilo tuberculoso tienen a lo largo de la vida un riesgo de enfermar de tuberculosis de un 10%. Sin embargo, este riesgo es mucho mayor para las personas cuyo sistema inmunitario está dañado, como ocurre en casos de infección por el VIH, malnutrición o diabetes, o en quienes consumen tabaco.

Cuando la forma activa de la enfermedad se presenta, los síntomas (tos, fiebre, sudores nocturnos, pérdida de peso, etcétera) pueden ser leves durante muchos meses. Como resultado de ello, en ocasiones los pacientes tardan en buscar atención médica y transmiten la bacteria a otras personas. A lo largo de un año, un enfermo tuberculoso puede infectar a unas 10 a 15 personas por contacto estrecho. Si no reciben el tratamiento adecuado, hasta dos terceras partes de los enfermos tuberculosos mueren.

Desde el año 2000, se han salvado más de 49 millones de vidas gracias al diagnóstico y el tratamiento efectivos. La forma activa de la enfermedad que es sensible a los antibióticos se trata administrando durante seis meses una combinación estándar de cuatro medicamentos antimicrobianos, junto con la facilitación de información, supervisión y apoyo al paciente por un trabajador sanitario o un voluntario capacitado. La gran mayoría de los enfermos tuberculosos pueden curarse a condición de que los medicamentos se suministren y se tomen correctamente.